Salir a jugar

Mi corazón no está contigo

Está atomizado en cada rincón de este antro

Desbarajustado con el traqueteo

de relojes gigantes

Incendiado de alturas

Persiguiendo bajezas.

Mi corazón quiere volar

Un poco más alto

Como si tú no fueras suficiente

Como si nunca lo hubieras sido

Y me entristece saberme hada

Volátil e inflamable

Pero no siento, sabes?

Ya no siento contigo.

Un doctor me recomendó

Serte infiel

Lo somos todos

Dijo

Infieles

Tú y yo

Yo lo fui

Pero no contigo

Y ahora

mi corazón enorme

Quiere salir a jugar

Y en la verja se equivoca

de ruta

Y salta para no aprisionar

El sentido de la fuerza escocesa

que llevas detrás

Sigo amando tu cuerpo desnudo

Es el mejor sitio para estar

Cuando fuera las coces vierten

inmundicias sobre el cristal.

He vuelto

He vuelto a mentir
He vuelto a sentir
A helarme la cintura en una polla dura
A congelarme en el tiempo
En una mano en mi cintura
En un perfil porno
Que me llamaba puta
He vuelto a merendarme
La Fidelidad en ayunas
Equidistante de lodos y platas
Cobarde de piel y latas
He vuelto a beber
A sentir el alcohol rayándome el sexo
A esnifar la duda
La sangre del pecho
He vuelto a ser mala
(O buena, depende desde dónde se mire)
He vuelto y he venido para el quedarme

No me dejan beber

Captura de pantalla 2017-06-14 a la(s) 14.25.54
No me dejan beber
Porque mi salud es como una hamaca
Se acuesta a respirar sobre un estómago de lava.

No me dejan beber
Porque mi cabeza se deforma
Y oye orejas de cuchicheos, insultos de media noche.

No me dejan beber porque mi mundo de irrealidad
Dibuja una salud de roble mientras mis tripas de alquitrán
Convierten el vino en sangre.

No me dejan beber,
Y yo recuerdo la gota de Baco,
Su intenso repicar sobre la piel escamada,
El zigzagueante río que traza sobre el pecho,
La coral lentitud con la que se arrastra por mis senos
Y el ahogo final sobre las aureolas
Exprimidas durante horas
En un baile del instante
que acomete a los cobardes
Los sumerge en mi distancia
Con el aullido y el alarido
Intenso
indefenso
dentro del yo
que ruge agónico por una gotita
Una gotita más
Una botita más.

Y el tiovivo de cabezas locas
en nubes de caracolas
en espejos de sueños
con el sol tejiendo versos
sobre la lengua esbozada.
Y las piernas desatadas
correteando por el musgo
del amor,
encontrándose en el choque de cuerpos
Y el vino cayendo lento
entre las almas que no rozan
entre el ayer y el ahora.

No me dejan beber
Y yo me descoloro
En rojo y en azul
En el corazón de cloro

Y no encuentro el tobogán
El tiovivo de la vida
No encuentro la curva enhiesta
Paralela a la alegría giratoria del día

Y no encuentro
el beso intenso
el sabor a pegamento
la caricia transparente

No me dejan beber
Y se entrelazan las juntas de las paredes
Me ahogan
Me penetran
Se me clavan las horas
No encuentro su final
La salida del ahora
Y culebreo por el devenir
Buscando una salida
Que no siento.

Foto: Carlos Valladolid. 

Captura de pantalla 2017-05-02 a las 11.47.45